Disponible Banda Sonora ANKORA

Hace unos días os informábamos de que había salido a la vente un nuevo juego para moviles del estudio Chibig, creadores del maravilloso Deiland. El nuevo juego en cuestión se llama ANKORA, y su banda sonora ha sido compuesta de nuevo por Paco Mitos, tal y como hizo con WIF. A continuación os dejo los enlaces para oirla, tanto en streaming a través de Spotify, como para comprarlo digitalmente en diferentes plataformas. SPOTIFY GOOGLE PLAY  iTUNES BANDCAMP Disfrutad de su música como seguro que haréis con el juego. ¡Un saludo!

Ya disponible “ANKORA”

Hoy traigo una magnífica noticia. ¿Recordáis el famoso y y divertido juego para plataformos móviles llamado “Deiland”? Estoy seguro de que así es ya que miles de personas siguen disfrutando de él. ¡Pues hoy os comunico que ha salido su secuela llamada “ANKORA”! Se trata nuevamente de un juego adictivo, divertido y que nos ayudará a escaparnos de todo para entrar en un mundo impresionante. Además de eso, la música vuelve a estar a cargo de Paco Mitos, quien ya se encargó de poner sonido a WIF, otro estupendo juego de este estudio, Chibig, y que también ha cosechado un gran éxito. La banda sonora de ANKORA estará próximamente disponible en plataformas digitales, pero hasta entonces puedes disfrutarla jugando al juego en tu móvil a través de ESTE ENLACE. Si queréis divertiros !¡no dudéis en descargalo en cuanto acabéis de leer esto!

Lanzamos en digital la reedición de “Original SoundTrack Collection Volumen I”

Hoy, día 26 de septiembre, se publica en formato digital, mi segundo disco originalmente publicado en 2013 “Original SoundTrack Collection Volumen I”. Cada miercoles, iremos desgranando tema a tema a través de Youtube, aunque desde hoy lo tenéis disponible, completo, en Spotify, iTunes, Google Play y otras plataformas de música digital. Así mismo, también está disponible en Bandcamp tanto en su edición digital como física en CD. Tendremos otra oportunidad de disfrutad de los temas que revistieron cortometrajes como “Perseguida” o “75” u otros proyectos de diversos autores. A máxima calidad. Estad atentos semana a semana a Facebook para poder disfrutar cada semana de una de las 21 piezas que componen el disco de bandas sonoras.

Lanzamiento digital de “OST Volumen 1”

Hoy tengo el placer de anunciaros el lanzamiento en versión digital de mi segundo álbum de musica instrumental. Se trata de “Original Sountrack Collection Volumen 1” el proximo lunes día 26 de septiembre. Se trata de un álbum que nació como soporte musical para diferentes cortometrajes realizados por Jose Callado y otros proyectos, y al cual se han añadido nuevas pistas inéditas no aparecidas en ningún trabajo audiovisual previo. Encontraréis pistas de diferente ritmo y ambientación que dará buena muestra de la heterogeneidad de las piezas del disco. Semanalmente, y al igual que ocurriera con Anthology of Sadness, se irá publicando en mi canal de Youtube cada pista hasta completar a totalidad del disco. Lo podréis encontrar en formato digital en Bandcamp y en Googleplay, donde también estará en formato fisico. Bandcamp: http://pacomitos.bandcamp.com/album/original-soundtrack-collection-vol-i GooglePlay: https://play.google.com/store/music/album/Paco_Mitos_Original_Soundtrack_Collection_Vol_I?id=B6qpk3qhb37kwmzunmqypopgmwe&hl=es Así mismo lo tendréis disponible en streaming en Spotify a partir del 26 de septiembre. Haremos público el enlace en su momento para que podáis disfrutarlo. Muchas gracias por vuestro soporte. Paco Mitos.

Antología de la tristeza. Vivir y dejar de hacerlo.

Hoy publicamos un nuevo relato, que más bien podría decirse que se trata de una reflexión. Sobre lo que se siente al ver tu vida pasar por delante de tus ojos. Al ver lo que has hecho bien y lo que has hecho mal. Al saber que jamás volverás a ese momento. La tristeza de decir adiós a momentos dulces para decir hola a otros de incertidumbre. Reflexión sobre cómo nos acercamos al adios sin saber siquiera el rostro que tiene la muerte. REFLEXIÓN: Allí estaba ella, mirando al vacío, al horizonte, sin sentir nada, con total inexpresividad en sus ojos. Fuera de su ser transcurría sólo el viento alrededor de las hojas de los arboles que la cobijaban. Allí sentada permaneció, buscando mil preguntas, viviendo en un completo estado de sosiego a la vez que le parecía fuera de lugar el encontrarse allí. De repente recordó su primer día en el jardín de infancia. Su madre la despertó de una manera dulce, le hizo un rico desayuno y la vistió mientras se dispuso a peinar su rizado y asaz cabello a la vez que arrullaba una canción para calmarla de lo pavoroso que le resultaba que le peinaran su pelo. Era difícil que no le hicieran daño por el rizo tan abundante que tenía. Sonrió al acordarse del cuidado que ponía su mamá para protegerla del dolor como hacía todas las mañanas. Pero aquella mañana era especial. Sintió el orgullo de su madre a través de su forma de acariciarle su tez morena y suave. Halló la protección de una madre que es adepto. Su primer día de escuela conoció a amigos que sin saberlo, algunos de ellos la acompañarían a lo largo de su vida. Curioso, era raro volver el tiempo atrás en un instante y acordarse de todo perfectamente, y sentirlo; el ruido en las aulas al entrar, el alboroto que se formaba en esos pasillos, niños llorando porque despedían a sus padres en la puerta, pero que pasadas unas horas estaban felices jugando con sus otros compañeros. Su primer beso con su compañero de pupitre, sus juegos en el patio, sus horas muertas jugando con los juguetes de allí y su muñeca favorita que escondía para que cada mañana sólo pudiera cogerla ella. -Que bonito era todo-, pensó con lágrimas recorriéndole sus rosadas mejillas. Había descubierto y explorado el valor de la amistad. De repente el recuerdo se esfumó. Sintió la presencia de alguien que también se sumaba al mismo lugar que ella y que la contemplaba pasivo, sin actuar, ni entablar palabra alguna, pero se encontraba tan abstraída y ensimismada que no levantó la cabeza si quiera para saber de que acompañante se trataba. Le resultó muy ajeno a su momento allí. Acarició la hierba que la rodeaba frente a su mano cansada, dejándola caer suavemente contra el terreno. Mientras oía el canto de los pájaros del lugar sufrió una reminiscencia de nuevo. Aquellos viajes a lo largo de su infancia acompañada de su familia, lo que recorrió, conoció y averiguó gracias a todos y cada uno de los desplazamientos que le tocó realizar. Conoció el valor de la interconexión con todo lo que nos rodea. Sabía que en algún momento debería levantarse y volver a casa, pero estaba tan melancólica aún sin saber del todo el porqué, no entendía nada de esa sensación distante que sentía y esa pesadez que se adueñaba de ella que no era capaz de articular ningún músculo de su cuerpo. Sus lágrimas no paraban de brotar y contempló la presencia de aquel transeúnte que aún la acompañaba y al que aún no había mirado siquiera. Allí seguía, observándola, no se había preguntado ni el porqué. De repente acudió a su memoria la adolescencia. Fue buena, demasiado buena, parte vivida en un pueblo, otra parte vivida en distintas ciudades. Conoció la humildad, la lealtad, y el dolor al ver cuán podrida estaba la sociedad fuera de las montañas. No todo era como en su pueblo, no eran los mismos valores, sino más bien un “salvese quien pueda”. Había quienes ocultaban sus sentimientos y vivían en una constante mentira, familias de paja, trabajos para sobrevivir,infelicidad a largo plazo, gente que la tachaba de idealista, gente que la decepcionó y gente que la elevó. Estudios aprobados, metas y proyectos realizados, crecer y formarse con individualidad absorbiendo todo aquello que quiso aprender. Conoció el amor y la destrozó, conoció la amistad y el olvido, conoció la vida de aquellos que la asediaban en su día a día, y algunas muertes que se quedaron clavadas, y que sus recuerdos permanecieron con ella por siempre aunque la volvieron mas dura y quizás menos inocente. Con el tiempo perdió su mirada tan transparente a base de que la gente se la arrebatara riéndose de ella. Conoció la nostalgia, la melancolía, la importancia de las cosas y los pasajes de conceptos que serían desechados. Conoció lo que realmente valía la pena conservar y lo que definitivamente no. La felicidad que sintió en cada paso que daba libre al lado de quién la quería sin esperar nada a cambio, sin decepciones, sin tener que demostrar nada, sin lamentos por tenerla al lado, sino todo lo contrario, el orgullo máximo simplemente por ser ella misma y esa fuerza que la caracterizaba. Experimentó tantos cambios y tantas ideas que solo era un cúmulo de lo vivido, miró hacía atrás y se preguntó si cambiaría algo. Se dio cuenta de que no movería ni una sola pieza que formaba su collage vital. Todo estaba ahí y era necesario para construir lo que hoy tiene. Lo que hoy es. De repente con más lagrimas que nunca en los ojos alzó la mirada, limpiándose la cara mojada. Se empezaba a sentir incómoda porque no le permitía ver con claridad. Divisó a su acompañante silencioso, se quedó perpleja ante tal situación. Estaba sentado al pie de una tumba observándola, cruzado de brazos y una mirada de aflicción que jamás había percibido antes en ningún […]

Luz en el camino. Sobre la Luz y cómo vivir.

El relato de hoy, más que un relato es una reflexión. Sobre lo que somos. Sobre la luz dentro de cada una de las persona. Este texto trata sobre cómo vivir buscando esa luz y de cómo esquivar la oscuridad que intenta meterse dentro de uno mismo. REFLEXIÓN: Todos los seres humanos somos seres de luz, somos seres que nos movemos por una sed de cuestiones irresolubles que nos hacen ir de aquí para allá intentado alcanzar la verdad más completa. ( Encontrar un halo de salvación ) “Siempre habrá luz al final del tunel” es una frase tan usada, tan machacada que todos asumimos que pase lo que pase, siempre hallaremos la solución y el final feliz prometido, con o sin perdices. No tiene por que darse algo parecido, ni todo lo contrario, la luz del camino la enciendes tú en cada paso que dás, con cada aliento de firmeza, con inflexibilidad y perseverancia, solo así caminaras seguro de ti mismo y disfrutarás de cada recorrido alumbrado de distinta manera, porque habrá luces que te gusten más que otras y otras que pensarás que ojalá jamás las hubieses encendido, pero de todas sacarás la mejor de las lecturas o en este caso, el mejor alumbramiento. Platón decía que, “Podemos perdonar fácilmente a un niño que tiene miedo de la oscuridad,y que la verdadera tragedia de la vida es cuando los hombres tienen miedo de la luz” Y así es, hay quien no encuentra su guía por miedo, por creer que las luces que creemos que nos señalan el norte son las correctas, y no tenemos que dejar que el destello de ciertas “antorchas” Nublen lo que realmente buscamos, que es nuestra propia luz, nuestra llama, aquella que te hará ser cohete o fuego, aquella que aumentará tu esplendor, tu fosforescencia. Si miras las cosas como las mira el mundo, verás el infortunio al que las personas se enfrentan todos los días, nadie dijo que alcanzar la felicidad por momentos o ver luces en medio de lo abrupto que nos resulta todo, fuese fácil, es más, resulta ser, todo lo contrario, hay más desdicha que alborozo. Hay quien cree que la luz nace con nosotros y conforme vamos creciendo ésta se va transformando o apagando en el peor de los casos, pero no hay que dejar que esto ocurra. Vive intensamente, no buscando la luz, si no creándola a tu alrededor, sé la luz en mitad del camino, al principio y al final, hasta que se pueda, porque es lo que unicamente nace puro en tu interior, si generas amor, obtendrás lo mismo, no tengas miedo y deja expandir lo que eres. No hay que entregarse a la oscuridad de dejarse perder por sentimientos dolorosos, o situaciones abyectas, porque solo tú eres capaz de cambiar lo que estás viviendo en el presente, tu alma vino a eso al mundo a evolucionar, con fe, con coraje, confianza y valor para no volver a atrás y quedarte estancado sin saber como seguir. ¿O prefieres manifestar rabia y dolor, tristeza y rencor? La vida va mucho más allá, cada segundo cuenta, cada pestañeo que das no volverás a repetirlo, y cada latido que tu corazón marca fuerte, no volverás a oírlo, lo que dejes de hacer, no lo harás nunca, no al menos con la misma intensidad y emoción que lo hubieses hecho en el momento que pudo haber sido y eso hará que dejes de hacer realidad lo que deseas y concretar tus objetivos y con ello perderás tu felicidad que es lo único que nos mantiene vivos realmente. La vida es como una ruleta rusa en la que constantemente tendrás que lidiar con ganar o perder, pero lo importante es seguir jugando y pasarlo bien. Llama a tus puertas en una introspección pura y búscate a ti mismo, como único ser de luz de tu propio universo y sigue hacia delante, como si no hubiese nada que pudiera pararte, como si nada pudiera entretener tu atención salvo tu figura y encontrarás así la mejor y más grande luz que jamás hayas podido ver. Reflexión de: Evelyn Ruiz

Esperanza. La historia de una lucha para vivir.

Hoy nos llega una historia de superacion. De aquellas que motivan a quien la lee. Una lección de cómo no tenemos que dejarnos oprimir por aquello que el destino nos impone. La lucha de una persona por vivir y poder cumplir su sueño a pesar de las adversidades. Una muestra de que luchando, contra viento y marea, se llega a donde estamos destinados. RELATO: Tenía ocho años y era de caracter afable y feliz. Toda la felicidad que el hecho de nacer en Liberia le podía dar. En una familia muy pobre, que apenas vivía de las ayudas de las ONG internacionales. A veces tenían que pasar por etapas realmente calamitosas, hasta el punto de haber perdido varios hermanos a causa de la guerra y el hambre. Pero su cuerpo parecía algo mas fuerte que el de sus congéneres. Entre disparos, sirenas y lamentos, nuestro protagonista con apenas 17 años, decidió abandonar el pueblo tras haber perdido a la mayoria de su familia, empezando así su camino a Europa. Atravesó un tercio de Africa para llegar a Marruecos desde donde quiso llegar a España en busca de un futuro mejor. Su padre, aquel que perdió en una de las batallas de la guerra civil de Liberia, siempre le animaba a salir fuera. A no rendirse, a vivir mas alla de sobrevivir. Con esas ideas grabadas a fuego en su mente, en su corazón y en su subconsciente, fue decidido a cumplir sus sueños. Al borde de una patera, con 20 personas con sueños parecidos y con la responsabilidad de sustentar a toda su familia en las espaldas, este hombre llegó a las costas de Cádiz y pudo sortear su expulsión a través de contratos de trabajo ocasionales. Suerte que no corrieron la mayoría de sus acompañantes. Este hombre, con un señalado sentido de la justicia, soñaba con estudiar la carrera de Derecho en España. Tal vez empujado por las preguntas que desde pequeño se hizo a tenor de las circunstancias: “¿Por qué nosotros? ¿A quién beneficia las guerras? ¿Quién deberia de estar encarcelado para evitar estos desmanes humanitarios?”. Sin embargo España entró en una grave crisis económica y nuestro protagonista se quedó sin trabajo durante años. Esto fue lo que le llevó a ser un pedigüeño, pero incluso en eso, iba a destacar. Se fue agenciando una serie de disfraces que se podía ir comprando en “los chinos” o que recogía de los contenedores de basura y, como no sabía tocar la guitarra ni tenía ningún arte especial que pudiera lucir en las calles, ni corto ni perezoso se dedicó a disfrazarse y vender clinex en los semáforos de Sevilla (ciudad que le encandiló desde que llegó). Y así, arrancándole la sonrisa a una población estresada pero con buen carácter, este señor se fue ganando la vida, llegando incluso a ahorrar para empezar su carrera de derecho. Su meta final: ser el juez de los pobres. Cuenta la historia, que nuestro justiciero se cruzó con varios samaritanos que le ayudaron especialmente a cumplir su meta. Entre ellos un señor bondadoso que le pagó mil euros por un paquete de clinex. Pero eso, aunque importante, no fue lo más. A pesar de las condiciones en las que trabajaba, hiciera frio o calor, su premio era ver como poco a poco se llevaba consigo un buen puñado de sonrisas de todas las edades, al verle disfrazado de Caperucita Roja o de payaso. Tras diez años al pie del semáforo, se convirtió en un pequeño icono de la ciudad, reconocido y querido por todos, lo que ayudó a que los medios de comunicación pusieran el foco sobre su historia y anduviera los siguientes pasos para convertirse en señor juez, prosiguiendo así una historia tan desgraciada al principio como inspiradora al final. Y es que nada como la determinación y la fuerza de voluntad para dejar a un lado las crueldades del azar geográfico. Su nombre es Howard Jackson, vive en Camas (Sevilla) y aún se le puede ver vendiendo clinex en la capital andaluza. Relato corto de: Paco Mitos (basado en la historia real d Howard Jackson)

Ya disponible Banda Sonora de “WIF, The Soccer Battles”

Hoy, por fin, con varias semanas de retraso, se encuentra disponible mi nueva banda sonora. Se trata en este caso de la música que acompaña al videojuego WIF, The Soccer Battles de la empresa Chibig, disponible en Android y iOS (el cual lleva hasta ahora más de 30.000 descargas en ambas plataformas). Para poder disfrutar de la banda sonora, la tenéis disponible en: Para escuchar: Spotify Para adquirir: Google Play / Bandcamp

Mis queridos hijos. Una proyección de futuro.

Esta semana nos adentramos en la mente de un padre que observa maravillado la grácil inocencia de sus hijos mientras juegan en el césped. Nuestro protagonista vivirá una experiencia reveladora. Os invitamos a que la conozcáis. RELATO: MY DEAR CHILDREN Y ahí estaba ese padre, observando a esos niños… Sus propios hijos… Mientras los contemplaba, no podía asumir la magia de la vida. La misma magia que propició crearla junto a su pareja con mediación del infinito amor que se profesaban. Mientras jugaban, se revolcaban por el suelo, se tocaban la cara mientras sonreían, su padre veía en ellos la infinita inocencia que alberga el ser humano en sus orígenes. También guardaba un rinconcito de su mente para reflexionar sobre el destino de tan grandes valores durante el crecimiento. La propia madurez, un entorno hostil, una sociedad egoista, un “sálvese quien pueda”, bien pudieran estar detrás de esas razones. Sin embargo, ese padre no quería inmiscuirse demasiado en esos asuntos para que la hermosa sensación de ver vida de su vida se opaque por oscuros supuestos. En ellos, proyectaba sus propios deseos. Quería que, cuando fueran mayores, esos niños sean lo que él y su pareja no pudieron ser, fruto del crecimiento en otros tiempos no muy favorables. Él, se imaginaba a su joven hijo pintando algún cuadro o haciendo música. A ella, siendo una brillante escritora o bailarina. Y estaba dispuesto a trabajar muy duro para que sus hijos tuvieran acceso a formación. Sin embargo, los sueños de esos niños, aún por configurarse dentro de sus pequeños cerebros, iban por otros derroteros. Pero no importa. Nada ni nadie tendría el poder para acabar con ese gran momento de vida contemplativa. Sin embargo, pasados unos minutos, empezó a sentirse acechado por pensamientos de la vida cotidiana. La mundana. “Mañana tengo que preparar varios asuntos del trabajo”, “Tengo pendiente hacer una llamada al jefe para informarle de un tema que me tiene preocupado” o “Tengo que gestionar bien el poco dinero que me queda hasta fin de mes” amenazaban la paz interior conseguida con esa visión de magia ante sus ojos. Un fuego interno recorrió su espina dorsal. La rabia contenida le obligó a cerrar los puños y ponerse en pie. Fue entonces cuando una revolución interior se hizo presente en su alma. Pensó sin pensar que se acabó. Pensó en hacer algo para mejorar el mundo que dejaría a sus hijos. Pensó en atenuar a los lobos que seguían acechando y… se fue con sus hijos a jugar. En el propio cesped, él participó de los juegos. Se revolcó con sus hijos sin importar que se le vaya a manchar la ropa, se tocaron la cara mientras reían y reían. Los niños, locos de felicidad al haber encontrado a su padre, tan grande de tamaño y de alma, en el rol de compañero de juegos. Lo preferían así. Ellos no eran conscientes de la cantidad de barreras sociales, internas, culturales que ese hombre tuvo que superar hasta que le llegó la hora de la revolución. La revolución que vive en esos niños de manera natural. La que nos debería guiar en nuestra moral y alejar los preceptos sociales que nos corrompen. Los mismos preceptos que impiden que, cada día, millones y millones de padres, jueguen con sus hijos. A partir de ese día, la familia fue verdaderamente feliz. Su padre les leía cuentos por la noche, los arropaba, los mimaba, jugaba con ellos siendo un niño mas. Un poco mas grande, pero con su alma respirando candor y decidida a que la revolución deje de serlo para convertirse en su nueva y deseada cotidianeidad. Relato de: Paco Mitos

Vida de un caballo. El amor a través de los ojos de un pequeño potro.

Esta semana vamos a tener el honor de ver la vida en plena naturaleza a través de los ojos de un animal entrañable y noble como es un pequeño potro, que, junto a sus padres, completa una estampa de felicidad plena y envidiable. RELATO: HORSES LIFE El sol brillaba, colándose entre las ramas de cada árbol en aquel paraje de ensueño. Un lugar donde la vida rebosaba en cada rincon. Donde a alegría y la paz descansaban sin nada ni nadie que las quebrara. En ese rincón del planeta, una familia con cuatro miembros pasea por la ladera, detrás de la arbolada. Una familia reluciente con su blanco cabello bajo el sol. Cuatro caballos caminando lentamente sobre la hierba, mirándose con complicidad y con orgullo al verse tan unidos. Sabiéndose en medio de aquella naturaleza al que llamaban hogar. El más pequeño de todos corría delante de ellos, dando gracias a la vida por ser parte de aquello. Por tener la posibilidad de estar allí con su familia y sin nada que los perturbe. Los padres, admiraban a sus hijos con ternura y benevolencia. Ambos sabían que la vida en otros lugares, podía no ser tan placentera como la de ellos, por eso una enorme sensación de gratitud les llenaba por dentro. Siguieron, los cuatro, caminando sobre el verde paisaje hasta perderse entre las colinas, desapareciendo para siempre. La paz siguió reinando en el lugar donde esa familia fue feliz, y jamás, nada ni nadie supo más de ellos, quedando únicamente el recuerdo de esos ojos negros que miraban con amor tanto a sus prójimos como al resto de vida a su alrededor. Relato de: Jose Callado